Cómo estructurar una novela de forma eficaz y sin complicarte la vida

Si lo pensamos fríamente, la estructura de una novela (o cualquier historia) es muy sencilla. Tenemos un personaje, que se enfrenta un problema y encuentra (o no) una solución para este.

Fácil, ¿no?

Sin personaje, no hay historia. Si no existe un problema o, por lo menos, algo fuera de lo común, la historia va a resultar aburrida. Y si no explicas cómo el personaje tiene éxito (o fracasa), no tienes final.

En la literatura, esto se refleja en la estructura en tres actos. En la introducción, te presentan al personaje. En el nudo, se enfrenta a ese problema o situación extraña. En el desenlace, te cuentan si consigue resolverlo o fracasa.

Hasta ahí todo muy bien. Probablemente te suene del colegio y el instituto.

En esta entrada, no obstante, voy a profundizar un poco más. Te voy a hablar no solo de estos actos, sino también de una serie de escenas clave que te ayudarán a enlazarlos y que son clave si quieres aprender a estructurar una novela.

Nada de lo que te cuente, no obstante, es absoluto. Esta estructura no es algo que debas seguir al pie de la letra si crees que va a afectar negativamente la historia que quieres contar.

Descarga mi planificador de novelas, y otros recursos para ayudarte a planear tu próxima obra

¿Qué es el conflicto?

El conflicto es, básicamente, el problema que he mencionado antes. Aquí solo voy a hablar de lo más básico, ya que dispongo de una entrada dedicada a este tema específico.

En resumidas cuentas, el conflicto es cualquier cosa que opone resistencia a nuestro personaje. Se suele distinguir entre dos tipos: el conflicto externo y el conflicto interno.

De ambos, el interno es el más importante. ¿Por qué? Principalmente porque si lo desarrollas bien facilita que tu lector empatice con el protagonista de tu historia.

El conflicto interno suele ser un deseo irrealizado, un defecto que impide ser feliz a tu personaje u otro rasgo de su carácter. Una buena historia obliga a los personajes enfrentarse a esta debilidad. Como escritor, lo que tienes que hacer es colocar obstáculos a tus personajes.

Dicho de otro modo: crear situaciones que no puede resolver si no corrige su defecto.

¿Qué personajes deberían sufrir un conflicto (interno)?

La mayoría de historias tienen un protagonista con un conflicto interno definido, aunque no siempre son los únicos. A menudo, otros personajes principales o el villano también tienen uno propio.

Por lo tanto, es importante decidir, antes de escribir una historia, cuáles son los personajes a los que vas a prestar más atención. Estos serán los que tengan un conflicto. Por norma general, cuanto más larga sea tu historia, más personajes vas a poder desarrollar de este modo.

No es lo mismo, al fin y al cabo, una saga como Canción de Hielo y Fuego, una novela independiente, o una novela corta. En estas últimas, lo más habitual es que solo el protagonista sufra un conflicto real.

Los tres pilares básicos en la creación de personajes

Además del conflicto, existen otros dos grandes pilares a la hora de crear personajes: el trasfondo y el deseo u objetivo. En esta entrada te hablo sobre ellos.

Cómo estructurar una novela

Introducción, nudo y desenlace: la estructura de una novela

Como ya te he mencionado antes, dentro de cada uno de los tres actos de la estructura de una novela existen una serie de acontecimiento que tienen especial importancia. Son los puntos de color rojo que puedes ver en la imagen de arriba.

De ellos los más importantes son puntos de giro. Su principal función es conectar un acto con el siguiente. Son eventos que sirven para dar un impulso a la historia. Hacen que avance y ayudan a evitar que se vuelva aburrida. Más adelante los vemos con más profundidad.

Además de en una novela, este tipo de estructura puede utilizarse en un relato corto sin realizar ninguna modificación. También puedes, no obstante, utilizar una versión simplificada, que te explico mi entrada sobre la estructura del cuento.

Acto I: Introducción

Al estructurar una novela el objetivo de la introducción es que tu lector conozca a los personajes más importantes. También es habitual, sobre todo en géneros como la fantasía y la ciencia ficción, dar la información básica sobre el mundo en el que se desarrolla.

Tiene lugar antes de que el personaje decida hacer frente al problema que sufra. Por lo tanto, es habitual hacer un breve recorrido por su vida diaria y, mientras tanto, ir mostrando indicios sobre el conflicto de la historia.

En Jessica Jones, por ejemplo, vemos que esta padece ataques de ansiedad y muestra signos de estrés postraumático. Más adelante, tendrá que enfrentarse al hombre que provocó estos traumas.

Y en la película original de Jumanji, nos presentan a Alan Parrish como un niño cobarde e incapaz de enfrentarse a su padre. Esto se ve, por ejemplo, en la escena en la que no se atreve en reconocer que él, y no uno de los empleados de su padre, es el culpable de que se estropee una máquina en la fábrica de su familia.

La introducción suele ocupar entre el 15 y el 25% de una novela y tiene dos momentos clave: el detonante y el primer punto de giro.

Planifica tu historia mediante la escaleta

Si quieres una ayuda extra a la hora de planificar tu novela la escaleta puede serte de utilidad. Este recurso es ideal para novelas que no están ordenadas cronológicamente o que tienen muchos personajes.

El detonante

El detonante tiene como principal objetivo impulsar la acción hacia delante. Es el momento donde el autor revela de qué va la historia que va a contar:

  • En Harry Potter el detonante es la primera carta que recibe de Hogwarts, donde revelan a Harry que es mago.
  • En El señor de los anillos, es la llegada de Gandalf a la Comarca, que explica la naturaleza del anillo a Frodo.
  • En Las escalofriantes aventuras de Sabrina, es su decimosexto cumpleaños, momento en el que debe jurar fidelidad al diablo.
  • En Jessica Jones, es la visita de los padres de Hope, que la contratan para buscar a su hija.
  • En My Hero Academia, es el encuentro con All Might, que más adelante le transferirá sus poderes.
  • En 500 días juntos, es la llegada de Summer a la oficina. El protagonista se enamora de ella.

La mayoría de los detonantes de una historia, implican un cambio en la vida de los protagonistas. Son el inicio de un periodo de su vida bastante más turbulento al anterior.

Como puedes ver en estos ejemplos, el detonante a menudo implica la llegada de una persona nueva al entorno del protagonista, aunque no es algo necesario.

El primer punto de giro

Si el detonante ofrece al protagonista una alternativa a su vida actual, el primer punto de giro le obliga a escoger. ¿Elige seguir con su vida hasta ahora, o aceptar la oportunidad que le presenta el detonante?

Si escoge quedarse como está, lo más habitual es que haya consecuencias.

En la primera temporada de Las escalofriantes aventuras de Sabrina, por ejemplo, la protagonista sufre todo tipo de problemas por su rechazo a jurar lealtad a Satán.

En muchas ocasiones el protagonista, no obstante, no tiene la oportunidad de elegir. En Jurassic Park y Jurassic World, por ejemplo, los protagonistas tienen bastante poco poder de decisión en la fuga de los dinosaurios. En El médico, Rob J. Cole se ve obligado a convertirse en cirujano barbero después de la muerte de sus padres.

Y en Alien: el octavo pasajero, los tripulantes del U.S.C.S.S Nostromo ignoran la cadena de mando y desobedecen a Ripley cuando esta ordena no dejar entrar al miembro de la tripulación que se ha tragado un huevo de alien.

Luego, eso sí, todo son quejas y llantos.

También es habitual que el protagonista se vea en una situación complicada, en la que debe elegir la mejor de dos situaciones pésimas. Es el caso de Los juegos del hambre, donde Katniss se ve obligada a decidir entre participar en los juegos ella misma o dejar que asesinen a su hermana por televisión.

Acto II: Nudo

En la estructura de una novela el nudo suele ser la etapa más larga e importante de las tres. También es la que ocupa más páginas. Es el acto donde se desarrolla el problema o conflicto de la historia, que deberías haber introducido (de ahí el nombre) en la introducción.

También es la etapa donde vas a poner la mayoría de los obstáculos de los que hemos hablado antes. La idea es que cada uno de ellas sea algo más complicado del anterior hasta llegar a un último desafío donde debe demostrar todo lo que ha aprendido durante la historia.

Si lo ha hecho, tiene éxito y resuelve. Si no, fracasa.

Este último desafío suele ser el momento de máxima tensión en una historia. En una película, es ese momento que como te descuides saltas de la silla. En una novela policíaca, el momento en el que el detective descubre y atrapa al criminal. Este momento recibe el nombre de segundo punto de giro, y conecta el nudo con el desenlace.

En la estructura de una novela, también tiene mucha importancia el punto medio o crisis. Como su propio nombre indica, tiene lugar a mitad de la historia. Y no suele ser agradable.

Ahora mismo te explico por qué.

El punto medio

El punto medio o crisis se considera el punto de no retorno para nuestro protagonista. Pasados este punto, la vida del protagonista está tan patas arriba que dar marcha atrás es más complicado que seguir adelante.

Por poner un ejemplo sencillo de entender: en una comedia romántica, podría ser el momento en el que el interés romántico del protagonista rompe su matrimonio de conveniencia en favor del protagonista.

Al ver la seriedad de la situación, el protagonista podría asustarse y tener dudas.

¿Y si la relación fracasa?

¿No van las cosas demasiado rápido?

¿Y si no le gusta que deje al perro subirse a la cama? ¿Qué será del pobre Pipo?

Este momento de debilidad es comprensible. Los cambios drásticos asustan. Pero si el objetivo es que ambos acaben juntos, lo lógico es que el protagonista supere esta crisis y le dé una oportunidad al amor.

En los Juegos del hambre, el punto medio de la obra sería toda la secuencia que lleva a la muerte de Rue. Después de esta escena, se refuerza el deseo de la protagonista de ganar la competición y aumenta su odio hacia aquellos que la han organizado.

Dar a esta crisis una dimensión emocional, en el que los miedos y defectos del protagonista salen a reducir es muy habitual. El sufrimiento y la duda humanizan al protagonista, lo vuelve más verosímil y hace que el lector empatice con él y desee su éxito.

El segundo punto de giro

El segundo punto de giro conecta el final del nudo con el principio del desenlace y sirve de clímax para la historia. Es el momento en el que estalla toda la tensión acumulada a lo largo de la novela, un último evento en la que el protagonista debe utilizar todo lo que ha aprendido hasta entonces para alzarse con la victoria.

En los Juegos del hambre es el enfrentamiento de Peeta y Katniss contra Cato y los mutos, además de el desafío final de la protagonista al Capitolio.

En Harry Potter y la piedra filosofal, en cambio, este da a Harry, Ron y Hermione la posibilidad de demostrar qué han aprendido a lo largo de la novela mediante varias pruebas antes de llegar al espejo donde está la piedra filosofal.

Ampliando la estructura de una novela: subtramas y puntos de giro secundarios

En las novelas más largas el nudo puede ser muy, muy largo. Varias decenas de miles de palabras. Por este motivo, es habitual aprovecharlo para desarrollar otros personajes a parte del protagonista.

Y por desarrollo, me refiero a asignarle su propio conflicto interno, asignarle su ración de problemas, que pueden estar más o menos relacionados con los del protagonista.

La ficha del personaje

Llevar la cuenta de todos los personajes de una novela puede ser complicado. Asegúrate de no olvidar nada elaborando fichas para tus personajes.

Los problemas a los que se enfrentan estos personajes y las acciones que realizan para hacerles frente dan lugar a lo que conocemos como subtramas.

En cierto modo, puedes considerar una subtrama como una historia independiente que se entrelaza en la trama principal con el objetivo de enriquecer la historia. Te permite ofrecer más puntos de vista y dan profundidad a otros personajes.

También te permiten mantener el interés de la historia en aquellas partes de tu historia en las que la trama principal, la que afecta directamente a tu protagonista, avanza más despacio.

En los Juegos del hambre, podemos destacar las siguientes subtramas:

  • El encuentro de Katniss con Rue, su amistad y la muerte de la segunda, que desata disturbios en el Distrito 11 (abriendo una subtrama que se desarrollará en En llamas).
  • Los sentimientos de Peeta y el falso romance entre este y Katniss, así como un pasado común que explica las acciones de ambos.

Como puede verse en el ejemplo, una subtrama debe tener relación con la principal y enriquecerla de algún modo. Esto, no obstante, no tiene por qué ser inmediato. La conexión puede permanecer oculta hasta las últimas páginas de la historia.

Puntos de giro secundarios

En las novelas largas es común que haya más puntos de giro a parte de los obligatorios para evitar aburrir al lector. Estos puntos de giro secundarios no deben tener tanta intensidad como los principales.

Si lo fueran el lector podría perder el interés o pensar que al libro le sobran páginas.

El uso de una buena subtrama te puede ayudar a crear estos puntos secundarios. Este es el motivo, de que antes haya dicho que las vieses como una historia independiente, con los mismos componentes que la historia principal.

Lo más importante al escribir subtramas, eso sí, es priorizar.

No puedes dedicarle tantas páginas al problema de un personaje secundario, como las que dedicas al protagonista. Lo que tienes que hacer, por tanto, es escoger aquellos momentos o escenas que consideres más importantes y condensar el resto de la información.

Acto III: Desenlace

En el segundo punto de giro has hecho que tu protagonista demuestre todo lo que ha aprendido. Puede haber tenido éxito. O tal vez no.

¿El problema? La historia se acaba. Así que, gane o pierda, el resultado es definitivo.

El principal objetivo del desenlace es mostrar el resultado y las consecuencias de la resolución de la historia de tu protagonista. Si ha resuelto o no el conflicto de la historia.

Cuando el personaje ha demostrado su valía en el segundo punto de giro, es habitual mostrar que ahora es capaz de solucionar aquellas dificultades que, en la introducción, le parecían insalvables.

Si no ha conseguido superar el segundo punto de giro, muestra las consecuencias de este fracaso. Esto puede hacerse mediante una escena que guarde un gran parecido con uno de los momentos más importantes de la introducción. Este es el caso, por ejemplo, en 500 días juntos.

Esto no significa que un desenlace deba ser aburrido. A veces un gran final puede elevar una obra que solo estaba bien.

Eso sí, si quieres darle un giro final que sorprenda al lector, asegúrate de dejar pistas a lo largo del camino. En caso contrario, puedes provocar la frustración y enfado del lector.

Allanando el terreno para una secuela

Si vas a escribir tu primera novela, no te recomiendo que planees una saga de fantasía épica en cinco tomos. Para cuando llegues al tomo tres (si llegas) habrás mejorado tanto que esa historia frenará tu progreso como escritor. Este es el consejo de alguien que ha estado en esta situación.

Dicho esto. Si quieres dejar abierta la posibilidad de una segunda entrega no esperes a la última página para introducir el conflicto de la secuela. Deja pistas a lo largo del nudo, introduce sus causas y prepara a tu lector.

Y, a ser posible, introdúcelo de forma que el final siga siendo satisfactorio. The Walking Dead puede terminar una temporada con los personajes de rodillas en un valle y un loco con un bate cantando el pito, pito, gorgorito porque es una serie de televisión.

Crear espectáculo y generar discusión en las redes sociales garantiza más audiencia en el primer capítulo de la temporada siguiente.

Un libro no funciona así. Por lo tanto, tu objetivo es que queden satisfechos con tu novela. 

Porque entonces recordarán tu nombre.

Le recomendarán el libro a sus amigos y familiares.

Y volverán. Más tarde o más temprano, pero volverán. Y eso es lo más importante.

Descarga mi planificador de novelas, y otros recursos para ayudarte a planear tu próxima obra

Otras estructuras que puede tener tu novela

El Viaje del héroe: la fórmula (no tan) secreta de Hollywood

El Viaje del héroe es otra estructura narrativa, presente en cientos de mitos y leyendas de todo el mundo, que se popularizó en Hollywood hace unas décadas y desde entonces no ha caído en desuso. Novelas como El señor de los anillos y películas como Star Wars o Vengadores: Infinity War la utilizan.

Esto no significa, no obstante, que el viaje del héroe solo pueda utilizarse en películas de acción o fantasía. En Cuento de navidad pueden distinguirse las doce etapas de este viaje y también se repiten en Coco, la película de Pixar estrenada el pasado 2016.

El viaje del heroe está conformado por doce pasos, que se complementan con la estructura que acabas de ver en esta entrada. Si te interesa saber más sobre esta estructura, puedes ver mi entrada dedicada al viaje del héroe o echar un vistazo a la bibliografía y los enlaces que te dejo a continuación:

En resumen

¿Te ha gustado esta entrada? Compártela en tus redes sociales
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on tumblr
Share on email
guest
2 Commentarios
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
JoaquinRevilla

Hola Raúl. Te doy las gracias por toda esta información, tal vez algún día le ponga orden a varias ideas de relatos que he tenido. Y aunque nunca llegue a escribir una novela, conocer como se estructuran es una buena herramienta para valorar la calidad de un libro. Saludos!

Descarga sin coste mi planificador de novelas y otros recursos

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS

  • Responsable: RAÚL ALCANTARILLA CHIVATO
  • Finalidad: Gestionar y enviar información de boletines y promociones por email.
  • Legitimación: Consentimiento del interesado.
  • Destinatarios: No se cederán a terceros salvo obligación legal.
  • Derechos: Puedes ejercitar tus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y demás legalmente establecidos a través del email raul.alcantarilla@comoescribirjuvenil.com.
  • Información adicional: Consulta información detallada sobre protección de datos aquí.