Escribe (y acaba) tu novela con esta guía paso a paso

Una de las dudas que más veo, cuando vea a gente que quiere escribir una novela (o cualquier otro tipo de libro) es la siguiente:

¿Qué es lo más importante para escribir un libro?

La realidad es que, el factor clave no es el talento, ni ser guapo, ni que tu primo sea un librero de prestigio. Ni siquiera es ser famoso, de verdad. Muchos de esos famosos que dicen haber escrito un libro, en realidad tenían a un escritor fantasma haciendo el trabajo duro.

Lo más importante para escribir un libro, es tener paciencia y ser constante.

Si consigues terminar tu libro, ya habrás hecho más que buena parte de tu competencia.

Y si lo corriges para que no tenga más faltas que los dictados que le entregaba a mis profesores de valenciano, habrás superado a aún más gente.

Eso implica trabajo duro y muchas horas frente al ordenador, claro está. Si no estás dispuesto a hacerlo, igual puedes preguntarle a la Belén Esteban por el pobre infeliz que escribió su biografía. Que con las horas de Sálvame Naranja, Kiwi, Limón, Melocotón, Sandía, Piña y Fruta de la Pasión dudo que tenga tiempo para sentarse a escribir.

En caso contrario, a continuación pongo a tu disposición una guía que puede ayudarte en este largo proceso.

Antes de que te sientes delante del ordenador y empieces a escribir hoja tras hoja durante el fin de semana, sin ningún tipo de planificación, te recomiendo que eches el freno.

Relájate. Y no te propongas terminar tu libro en los próximos tres meses.

Desde mi punto de vista, ponerse ese tipo de metas no suele funcionar muy bien. Los primeros días, sí, le dedicarás un montón de horas. Pero, poco a poco, la vida irá poniéndote obstáculos, habrás días en los que no te sientas inspirado y es posible que termines abandonándolo por completo.

La mejor forma de asegurarte que, más tarde o más temprano, terminas de escribirlo, es crear e imponerte una rutina. Decide una hora a la que vayas a estar disponible todos los días (o, al menos, de lunes a viernes) y márcalos como tu rato de escribir. Los míos, ahora mismo, son de nueve a once menos cuarto de la mañana, ya que tengo clase por la tarde.

Igual no tardo dos meses en terminarlo, pero salvo que mi disco duro y los servidores de Google Drive revienten de forma simultánea, más tarde o más temprano terminaré lo que estoy haciendo. Y tú también, si haces algo parecido.

¿Qué requisitos debe tener una novela en la actualidad?

Antes de nada, vamos a partir de un supuesto. Eres un escritor novel, con una experiencia y reputación en el sector limitada (o inexistente). Publicar una obra creada por ti es, por tanto, un riesgo para cualquier editorial.

¿Por qué? Porque no tienes una base fiel de seguidores. Por tanto, no es seguro que vayan a recuperar los gastos derivados de la publicación y distribución de un libro.

Dadas las circunstancias, creo que es importante mencionar un par de recomendaciones que te facilitarán encontrar editor:

  • No escribas un libro demasiado largo. A más páginas, más gastos. Y a más gasto, menos margen de beneficio. Mi recomendación, y la que dan en mucha formación para escritores, es que tu libro tenga entre 60.000 y 120.000 palabras. Esto en un libro en papel, son entre 200 y 400 páginas.
  • Intenta tener cierta visibilidad en Internet y utilizalo como reclamo. Algunos de mis compañeros han utilizado medios de pago (publicidad de Facebook o de Google) para aumentar su número de seguidores y, de este modo, tener un perfil más atractivo para las editoriales. También puedes, no obstante, crear otras estrategias de contenidos, como un blog, un canal de Youtube, o un podcast, aunque estas no funcionan tan bien a corto plazo.

Planificación: paso previo a la escritura de tu novela

Como ya he mencionado anteriormente, no existen reglas firmes sobre el proceso de planificación de una novela. Como bien me decían y dicen muchos entendidos, existen dos tipos de escritores: los de mapa y los de brújula.

Es decir, los que lo planifican todo al detalle, y los que realizan una planificación básica y toman decisiones sobre la marcha. La única forma de saber qué tipo de escritor eres tú (o si estás en un punto intermedio) es que experimentes tú mismo. A continuación, te ofrezco una serie de recursos que pueden ser de utilidad.

Desarrolla una sinopsis o premisa inicial

Cuando alguno de mis amigos (de los pocos a los que les interesa que sea escritor, digo) me preguntaba de qué iba mi novela, solía ponerme a tartamudear y me entraba un sudor frío.

«A ver, cómo se lo explico, cómo se lo explico para que suene interesante»

Y después de mucho pensar, balbuceaba algo casi incomprensible. ¿Por qué? Porque ni yo mismo lo tenía claro.

La cuestión es: ¿si no puedo explicárselo a mis amigos, con quien se supone que me siento cómodo, cómo voy a vender esa idea a una editorial a la que le llegan docenas de propuestas cada mes?

Tener clara cuál es la idea principal de tu novela, y ser capaz de crear el resumen del que te hablo, te ayudará a concretarla, y te permitirá vendérsela tanto a las personas cercanas a ti que quieras tener como lector cero, como a cualquier otra persona.

Crea las fichas del personaje

En los últimos años, la importancia de los personajes en las historias ha crecido bastante. Esto, hasta cierto punto, resulta comprensible.

Antes, el cine era el medio de comunicación de masas por excelencia. Sus historias eran autoconclusivas.

Hoy me atrevería a decir que lo han sustituido las series. Sus historias se estiran bastante más y los personajes se han convertido en el método por excelencia de mantener la atención del espectador.

Ya no queremos saber qué pasa. Queremos saber qué le pasa a nuestro personaje predilecto.

Lo que quiero decir con esto, no es que imites al cine o a la televisión. Solo que conozcas las expectativas de la gran mayoría de los lectores y que no descuides a los personajes que pueblan tu historia.

Si quieres saber cómo hacerlo, te recomiendo que eches un vistazo a los siguientes materiales.

Esboza las escenas más importantes de tu novela

La mayoría de las historias, tienen una serie de escenas que están elaboradas para crear el máximo impacto en las personas que las consumen. Si has escrito alguna novela hasta ahora es muy probable que tú mismo lo hayas hecho de forma inconsciente.

La realidad es que, a lo largo de nuestras vidas, hemos leído, visto y escuchado un montón de historias, en apariencia muy diferentes, pero que tienen una estructura subyacente muy parecida.

Esas estructuras son El viaje del héroe, que volvió loco a los ejecutivos de Hollywood hace varias décadas, y la estructura en tres actos que te habrán explicado (mal) en clase una docena de veces.

La mayor virtud de estas estructuras, es que te ayudan a colocar esas escenas memorables que he mencionado en el lugar adecuado, por lo que al seguirlas, el ritmo de tu historia mejora y resulta más ameno al lector.

Estas estructuras no son magia, ni un sustituto de tu creatividad, ni un formato que debas seguir a rajatabla.

Pero, si decides usarlas, pueden ayudarte a estructurar tu novela. Y si decides no hacerlo, pues al menos sabrás que tu subconsciente no las introduce sin que te percates de ello.

Utiliza la escaleta para ordenar los eventos de tu novela en orden cronológico

No te voy a engañar. Esto ya es hilar más fino. Bastante más fino. No todas las novelas lo utilizan, y no todos los escritores lo necesitan.

Pero habrá veces en la que quieras escribir una novela bastante compleja. Tal vez, sea porque tiene múltiples protagonistas. O tal vez, sea porque quieres narrarla de forma no lineal. Dicho de otro modo, que las escenas o capítulos no están ordenador cronológicamente.

En estos casos, utilizar la escaleta puede ayudarte a mantenerte al tanto de todo lo que pasa en tu historia. No conozco a George R. Martin, pero dada la inmensa cantidad de personajes que tienen sus historias, o tiene una memoria privilegiada o utilizará un recurso similar a este. Yo apostaría por la segunda.

La clave de la escaleta, como ya te he mencionado es que ordenas los eventos de forma cronológica. Y ya, luego, cuando vayas a escribir, puedes desordenarlos. Lo idóneo, ya que es un documento de consulta, es que no sea muy descriptivo. Céntrate en el qué, no en el cómo.

En mi entrada sobre la escaleta, te doy un ejemplo de una escaleta que he elaborado en Excel, y en la que puedes inspirarte para elaborar la tuya propia si en tu novela hay más de un punto de vista.

La escritura de tu novela

Una vez has planificado (tanto como creas conveniente, repito, no tienes que seguir esta guía al pie de la letra) tu novela, llega el momento de sentarse a escribir.

Bien.

Para serte sincero, todavía no he dedicado mucho tiempo en el blog a esta parte del proceso creativo. A ver, mi tiempo es limitado, y a veces me toca priorizar otras partes de mi vida.

Conforme vaya añadiendo más entradas, iré profundizando en distintos aspectos de la escritura como tal, pero por ahora, espero que esto te sirva de referencia.

Escoge tu narrador

El narrador es, sin duda alguna, quien va a acompañar a tu lector durante más tiempo, por lo que es importante saber cuál escoger. Los más habituales, con explico en esta entrada del blog, son el narrador en primera y tercera persona, aunque también existen otras opciones.

Lo más importante, en cualquier caso, es que te decidas por una opción pronto. Dudo que te apetezca pasarte horas y horas revisando y modificando formas verbales porque a medio libro decidiste cambiar la perspectiva desde la que cuentas la historia

Los elementos que debe tener una escena

Cualquier escena está conformada, principalmente, por tres elementos diferenciados:

  • Acción
  • Descripción
  • Diálogo

Una de las claves para dar un buen ritmo a una historia es intercalarlos de forma efectiva. En contra de lo que muchos piensan, a un lector no le aburren las descripciones. Lo que sí le aburren son las descripciones largas e innecesarias.

Sobre todo, innecesarias. Porque no es el mismo describir un árbol empleando doscientas palabras, que utilizar la descripción para crear una escena llena de suspense. Este tipo de escenas, como explico en mi entrada dedicada al suspense y al misterio, utilizan la descripción para crear tensión. Al fin y al cabo cuando creemos que hay algo (o alguien) acechando, prestamos mucha más atención a nuestro entorno de lo habitual.

Ejemplos de cómo combinar estos tres elementos en una narración

Cada escritor tiene su propio estilo y, por tanto, no voy a decirte que hagas esto así, o asá. No obstante, hay algunas nociones que pueden resultarte de utilidad. Pongamos, por ejemplo, la aparición de un personaje nuevo.

Puedes no describirlo o limitarte a la información más básica. También puedes ofrecer una descripción más larga y estática, antes de reanudar la acción. También tendrías, por otro lado, la opción de continuar la narración o el diálogo con normalidad, intercalando datos sobre su aspecto. Una opción que volvería la narración más dinámica.

Otra cosa que podrías hacer, si dos personajes van a mantener una conversación, es añadir alguna acción que te permita dar más dinamismo a la situación.

Por ejemplo, imagina que una pareja ha cortado hace poco, y quieres resaltar este hecho. Pueden hablar por teléfono, sí. Pero también podrías construir una escena en la que, una de las partes está haciendo la maleta para marcharse. Detalles como los gestos de la persona, o que la parte que está haciendo la maleta empiece a recoger su equipaje doblando la ropa con cuidado, y que termine lanzándole de cualquier manera pueden ser un reflejo de sus deseos y emociones.

Al intercalar acción, descripción, y diálogo, le damos, como puedes ver, más dinamismo a la escena y, al mismo tiempo, permitimos al lector visualizar de forma más exacta lo que sucede.

Revisa tu manuscrito

Hay escritores, que creen que escribir la página final de una novela significa que han terminado.

Lo más probable, es que estén equivocados. Igual tú eres un caso extraordinario, pero yo no conozco a ningún escritor que sea capaz de crear un primer borrador sin ningún error. Escribir 80.000 o 100.000 palabras no es moco de pavo y, aunque sepas de ortografía, no es raro encontrar errores.

Y te lo digo por experiencia. Hace unas semanas, cuando revisaba el primer borrador de Imperios en papel, observé con horror que había escrito «hecho» sin la h inicial.

Para haberme colgado de los pulgares.

En esta entrada, que publiqué en una colaboración con la web de Letrana, te explico el proceso que yo, personalmente, sigo para revisar mi libro, así como varios consejos que pueden ayudarte.

Tu novela nunca va a ser perfecta. Así que no te obsesiones por corregir cada error. Pero dedícale algo de tiempo.

Los lectores cero

Un tercer paso, muy recomendable, una vez hayas terminado de revisar tu novela, es que recurras a lectores cero. Gente a la que quieras (o a la que odies, según como lo veas) y en la que confíes lo bastante como para entregarle tu obra a medio pulir.

Normalmente, estos no serán profesionales, sino personas de tu entorno, pero incluso si no tienen formación en estos temas, pueden serte de utilidad en aquellos puntos donde se repita una misma opinión. Es importante, no obstante, que tengas en cuenta una cosa.

Que un amigo y un lector cero no son lo mismo. Habrá gente que te ayudará encantada y otra que, simplemente, no tendrá ganas. Si encuentras a alguien dispuesta a hacerlo, eso sí, cuídala. Porque no es algo tan habitual como te piensas.

Otras alternativas, es unirte a un taller de escritura creativa, ya que allí puedes encontrarte con otros escritores como tú, a los cuales puedes recurrir como lectores cero. También puedes unirte a plataformas online como Wattpad e ir publicando los capítulos que escribas para recibir opiniones, como explico en esta otra entrada del blog.

¿Te ha gustado esta entrada? Compártela en tus redes sociales
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on tumblr
Share on email
guest
1 Commentario
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Víctor R.

Muy bien explicado todo. Eres de grandísima ayuda.
Un saludo.

Descarga mi ficha de personaje y otros recursos para planificar tu próxima novela

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS

  • Responsable: RAÚL ALCANTARILLA CHIVATO
  • Finalidad: Gestionar y enviar información de boletines y promociones por email.
  • Legitimación: Consentimiento del interesado.
  • Destinatarios: No se cederán a terceros salvo obligación legal.
  • Derechos: Puedes ejercitar tus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y demás legalmente establecidos a través del email raul.alcantarilla@comoescribirjuvenil.com.
  • Información adicional: Consulta información detallada sobre protección de datos aquí.

Descarga sin coste mi planificador de novelas y otros recursos

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS

  • Responsable: RAÚL ALCANTARILLA CHIVATO
  • Finalidad: Gestionar y enviar información de boletines y promociones por email.
  • Legitimación: Consentimiento del interesado.
  • Destinatarios: No se cederán a terceros salvo obligación legal.
  • Derechos: Puedes ejercitar tus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y demás legalmente establecidos a través del email raul.alcantarilla@comoescribirjuvenil.com.
  • Información adicional: Consulta información detallada sobre protección de datos aquí.